El servicio de firmas programables Sigbash activó su versión v2 en fase beta abierta este 9 de febrero. La plataforma funciona actualmente sobre Signet, la red de pruebas de Bitcoin. Esta actualización introduce un concepto innovador llamado «Oblivious Signing» o firma inconsciente.
El anuncio fue dado por el desarrollador conocido en X como arbed_out, encargado principal detrás de la creación de esta nueva plataforma. El código fuente de la herramienta ya está disponible en GitHub para su revisión pública.
El sistema permite que un servidor actúe como co-firmante en esquemas multifirma sin conocer los detalles del pago. Para lograr esto, la herramienta combina MuSig2, WebAssembly y pruebas de conocimiento cero (ZKP). Bajo esta arquitectura, el servidor firma transacciones de forma automática sin ver la llave privada del usuario. Tampoco visualiza los montos, las direcciones de destino o las entradas de la transacción.
Criptografía para una custodia privada y automatizada
El proceso inicia cuando el usuario registra una política de firma personalizada. Estas políticas definen condiciones específicas como límites de gasto o ventanas de tiempo. El sistema representa estas reglas en un árbol de sintaxis abstracta que se fragmenta en cláusulas individuales. Al solicitar una firma, el usuario genera una prueba ZK de forma local. Esta prueba demuestra que la transacción cumple con la política preestablecida sin revelar la regla exacta al servidor.
En la plataforma, el usuario puede definir desde sus propias políticas programables, hasta elegir modelos preconstruidos como lo son: la designación de herencias, límites de gastos semanales, bóvedas de tesoro, entre otros.


Las personalizaciones permiten crear condicionales específico para ejecutar un pago. La plataforma no podrá saber las políticas ya que solo será co-firmante de la transacción, sin conocer el cómo y por qué se paga.
Además, cuenta con un chatbot de inteligencia artificial (IA) que permite generar políticas de pago personalizadas, utilizando prompts en tu idioma.


Esta tecnología resuelve problemas críticos de privacidad en la custodia colaborativa. En los servicios tradicionales, el servidor conoce el historial y los planes de gasto del cliente. Sigbash v2 elimina este intercambio de información sensible. El diseño garantiza que el administrador del servicio sea técnicamente incapaz de espiar las finanzas de sus usuarios.
La plataforma mantiene una postura de neutralidad tecnológica ante la censura de direcciones. Aunque el sistema permite configurar listas de bloqueo, el servidor no puede ver si un usuario aplica estas restricciones.


