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El 65% del suministro de BTC está en direcciones no vulnerables, según el reporte.
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ARK identifica la falta de consenso en gobernanza como el mayor obstáculo para proteger Bitcoin.
ARK Invest, la compañía de Cathie Wood y una de las gestoras de inversión más relevantes del ecosistema de criptomonedas, publicó un informe el 11 de marzo titulado «Bitcoin y Computación Cuántica», en el que concluyó que, en el escenario más probable, pasarán entre «10 y 20 años» antes de que exista una computadora cuántica capaz de amenazar la criptografía de Bitcoin.
Elaborado junto a la firma de custodia Unchained, el reporte analiza el estado actual de la computación cuántica, la distribución del suministro de bitcoin (BTC) en distintos tipos de direcciones según su vulnerabilidad criptográfica, qué actores tendrían acceso a computadoras cuánticas avanzadas y qué mecanismos de protección existen hoy para Bitcoin.
Con ese marco, ARK concluye que la amenaza no debe entenderse como un evento catastrófico único, el llamado ‘Q-Day’, sino como un proceso gradual de múltiples etapas, cada una con impactos distintos y con ventanas de tiempo para que la comunidad de Bitcoin actúe.
Para estructurar ese proceso, ARK propone cinco etapas:
- En la etapa 0, que sería la actualidad, las computadoras cuánticas existen pero no son comercialmente viables ni representan amenaza alguna para Bitcoin.
- En la etapa 1, serán útiles para aplicaciones como química o simulación de materiales, pero sin capacidad criptográfica.
- En la etapa 2, podrán romper sistemas criptográficos débiles u obsoletos, pero no los de Bitcoin.
- En la etapa 3, una computadora cuántica podrá romper la criptografía de curva elíptica (ECC) que protege las claves de Bitcoin, aunque lentamente, poniendo en riesgo las direcciones vulnerables.
- En la etapa 4, el escenario más crítico, esa ruptura ocurrirá en minutos, amenazando incluso a usuarios que sigan buenas prácticas de seguridad.
Los investigadores de ARK establecieron que, alineados «con el consenso institucional de Google, IBM, Microsoft y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE. UU.», la llegada de la etapa 3 ocurriría en un plazo de «10 y 20 años». Este período, según ARK, es suficiente para que Bitcoin adopte soluciones de protección si la comunidad actúa con anticipación.
Monedas de Bitcoin vulnerables a la cuántica hoy
Una parte central del análisis de ARK es la distribución del suministro de bitcoin frente al potencial ataque cuántico.
Como se observa en el siguiente gráfico extraído del informe, elaborado con datos de Unchained y Project Eleven, el 65,4% del suministro total, alrededor de 13 millones de BTC (unos USD 990.000 millones), está en direcciones no vulnerables (en verde).


El 25% restante (en amarillo), unos 5 millones de BTC, está en direcciones vulnerables pero migrables a formatos seguros. El 8,6% (en rojo), equivalente a 1,7 millones de BTC, corresponde a direcciones del tipo Pago a Llave de Clave Pública (P2PK), el formato más antiguo de Bitcoin, consideradas perdidas y no migrables, lo que las convierte en el blanco más probable de futuros ataques cuánticos. Un 1% adicional, unos 200.000 BTC, es vulnerable por reutilización de direcciones pero también migrable.
Frente a ese panorama, el equipo de ARK señala que la protección ya existe en términos técnicos. La criptografía poscuántica (PQC), algoritmos diseñados para resistir ataques de computadoras cuánticas, está siendo integrada en la infraestructura de internet global y dos esquemas ya fueron estandarizados por el NIST en 2024.
Para Bitcoin específicamente, ARK menciona la propuesta BIP-360, que busca implementar direcciones resistentes a ataques cuánticos en la red.
BIP-360, que ya fue publicada en el repositorio de Propuestas de Mejora de Bitcoin (BIP), apunta a hacer que las direcciones implementadas en la actualización Taproot, el formato más moderno de Bitcoin, sean resistentes a la computación cuántica, manteniendo su funcionalidad actual.
En la práctica, significaría que los usuarios podrían migrar sus fondos a ese nuevo formato de dirección antes de que la amenaza cuántica se materialice, sin necesidad de cambiar la estructura base del protocolo.
Sin embargo, el informe advierte que ninguna propuesta PQC tiene consenso todavía, y que la gobernanza descentralizada de Bitcoin, su resistencia al cambio por diseño, es simultáneamente su mayor fortaleza y su principal obstáculo para implementar una solución a tiempo.
Las opiniones en el ecosistema están divididas
La proyección de ARK de 10 a 20 años no es universal en el ecosistema y la comunidad bitcoiner se divide entre el FUD y la realidad.
Por ejemplo, Charles Edwards, CEO de la firma de gestión de activos Capriole, considera que Bitcoin debería blindarse contra la amenaza cuántica antes de 2028, un plazo significativamente más corto.
En esa misma línea, y cómo lo reportó KriptoNoticias, Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, estima que la amenaza a la criptografía ECDSA (el sistema de firmas digitales que protege tanto a Bitcoin como a Ethereum y otras redes) podría llegar en 2028.
Adam Back, cofundador de Blockstream y una de las figuras más influyentes del ecosistema Bitcoin, comparte la visión de ARK. Según Back, el riesgo cuántico está a «una o dos décadas de distancia», lo que alinea su posición con el escenario balanceado del informe.
La distancia entre esas posturas refleja la misma tensión que ARK identifica como el verdadero problema: no la amenaza cuántica en sí, sino la dificultad de generar consenso en torno a cuándo y cómo actuar.


