tokenización abre activos “inalcanzables” al inversor común

  • El fondo tokenizado de BlackRock es el más grande del mundo en su categoría.

  • Fink exige protecciones claras, verificación de identidad y estándares de riesgo.

Larry Fink,CEO de BlackRock, la gestora de activos más grande del mundo con 14 billones de dólares bajo administración, dedicó una sección central de su carta anual 2026 a la tokenización como mecanismo para ampliar el acceso a los mercados financieros.

En el documento publicado este 24 de marzo, Fink plantea que la tokenización podría reducir las barreras de entrada que hoy impiden a millones de personas invertir en activos que históricamente han estado reservados para grandes inversores.

El argumento de Fink parte de un diagnóstico sobre la desigualdad económica. En la carta señala que desde 1989, un dólar invertido en el mercado accionario de Estados Unidos creció más de 15 veces en relación con el valor de un dólar vinculado al salario promedio. Ante ese contexto, identifica la tokenización como una vía para que más personas puedan participar del crecimiento económico, no solo observarlo.

En la carta, Fink describe un escenario concreto: que una sola wallet digital regulade pueda contener no solo saldos de pago, sino una amplia gama de activos financieros.

En sus palabras: «en una sola wallet, alguien podría tener fondos cotizados en bolsa (ETFs), euros digitales, bonos tokenizados e intereses fraccionados en activos que antes estaban fuera de alcance, desde infraestructura hasta fondos de crédito privado.»

Una actualización de la infraestructura financiera

No es la primera vez que Fink se pronuncia sobre el tema. En enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial de Davos, el CEO de BlackRock defendió acelerar la tokenización en una «blockchain común» para reducir costos, fricciones y corrupción, permitiendo el movimiento instantáneo de capital entre activos.

Se trata de una posición que ahora se ve reforzada con esta carta, profundizando la postura de la empresa y enmarcándola en un contexto más amplio de democratización financiera. En ese sentido, Fink describe la tokenización como una actualización de los sistemas que sostienen el mercado financiero actual.

Una actualización de la plomería del sistema financiero, haciendo las inversiones más fáciles de emitir, más fáciles de negociar y más fáciles de acceder.»

Larry Fink, CEO de BlackRock.

Para ilustrar el potencial de adopción masiva, señala que la mitad de la población mundial ya lleva una wallet digital en su teléfono. Plantea la pregunta de si esa misma wallet podría también permitir invertir en una combinación de activos a largo plazo, tan fácilmente como se realiza un pago.

Hay condiciones para que la tokenización funcione

Fink no presenta la tokenización como un proceso sin condiciones. Establece que el modelo requiere garantías específicas para generar confianza. Menciona entre ellas protecciones claras para el comprador, estándares sólidos de riesgo de contraparte y verificación de identidad digital para gestionar los riesgos asociados a las finanzas ilícitas.

El objetivo, escribe, es que «las personas puedan operar e invertir con la misma confianza que tienen al pasar una tarjeta o transferir dinero».

En cuanto al marco regulatorio, Fink considera que no se trata de escribir un reglamento completamente nuevo para los mercados digitales, sino de actualizar el existente para que los mercados tradicionales y tokenizados puedan operar juntos.

El inversionista describe el proceso como la construcción de un puente desde ambos lados de un río: por un lado, las instituciones tradicionales, por el otro los innovadores digitales como emisores de stablecoins, fintechs y blockchains públicas.

El ejecutivo hace estos señalamientos al tiempo de involucrar a BlackRock en el proceso. En septiembre de 2025, la firma anunció sus planes de avanzar en la tokenización de sus ETF y activos reales como acciones y bonos. El objetivo es ampliar el alcance de productos como su ETF de bitcoin IBIT, que alcanzó un récord con 802.197 BTC bajo gestión (unos 98.000 millones de dólares).

De ahí que Fink compare el momento actual de la tokenización con el del internet en 1996: una tecnología que no reemplazará el sistema existente de la noche a la mañana, pero cuya adopción gradual podría redefinir la manera en que las personas acceden, negocian y se benefician de los mercados financieros globales. Si se cumplen las condiciones que él mismo establece, la tokenización podría convertirse en una de las mayores oportunidades de democratización de los mercados en décadas.

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