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Luego de esa gran subida, bitcoin podría tener una corrección histórica.
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Ruarte ve a bitcoin y al oro como activos complementarios, aunque es más alcista con bitcoin.
Roberto Ruarte tiene 62 años, cuatro décadas de experiencia en los mercados financieros y una trayectoria que incluye haber manejado el portafolio de Eduardo Costantini a los 23 años y ganado decenas de millones de dólares apostando contra la bolsa japonesa en 1990.
Este trader e inversor argentino no es —según él mismo admite— un especialista en bitcoin (BTC) y criptomonedas. Pero, cuando mira el gráfico de bitcoin, ve algo que le resulta familiar: una estructura de ondas que, según su análisis, apunta a un rally explosivo.
«Si bitcoin se pone arriba de 80.000 dólares va a ir arriba de 126.000, a 300.000, 400.000 o 500.000 dólares», afirmó Ruarte en una entrevista realizada por Nicolás Rosso, que fue publicada el 10 de abril de 2026 en el canal de YouTube «El Mítico». Cuando el conductor le preguntó en qué plazo imaginaba ese movimiento, la respuesta fue contundente: «en un año».
Ruarte aplica la teoría de las ondas de Elliott para leer el comportamiento de bitcoin. Se trata de un método de análisis técnico que identifica patrones fractales repetitivos en los precios, los cuales representan las oscilaciones naturales de la psicología colectiva entre el optimismo y el pesimismo.
Desde esa óptica, el nivel de los 80.000 dólares por bitcoin no es un número arbitrario, sino —según la visión de Ruarte— una línea divisoria entre dos escenarios radicalmente distintos.
«¿Hace cuánto que bitcoin está boludeando entre 60.000 y 70.000 dólares? El tiempo corre a favor de la tendencia alcista. Si bitcoin no se cae en las próximas dos semanas, me parece que va a romper 80.000 dólares. Bajó en tres ondas, y tres ondas significa corrección. Para mí, confirma [cambio de tendencia] arriba de 80.000. Y de ahí para mí se va a 300.000 o 500.000».
Roberto Ruarte, inversor argentino.
Mientras el precio no supere ese umbral, Ruarte prefiere esperar. No porque dude del destino final, sino porque es un inversor que opera con momentum: prefiere confirmar la dirección antes de dar un pronóstico definitivo. «Normalmente espero que el mercado tenga momentum», señaló. «A veces sí agarro el ‘cuchillo cayendo’, he tenido experiencias de esas y hay que tener bolsillo de payaso para aguantarlo».
Según la visión de Ruarte, el rally que se viene —si es que se confirma la ruptura de los 80.000— podría ser la última gran subida de bitcoin antes de una corrección histórica. Su argumento es técnico y ‘elliotista’: «bitcoin nunca hizo una onda 2 grande. Y la gran duda de la gente es que en algún momento va a hacer una 2 grande».
En la jerga elliottista, una «onda 2 grande» implica una corrección profunda y prolongada. Ruarte identifica tres soportes históricos relevantes: 50.000, 16.000 y 3.000 dólares. Recién tras esa gran corrección bitcoin quedaría «habilitado» para ir, quizás, hacia el millón de dólares.
Una prueba pendiente para bitcoin
Ruarte no escatima en elogios cuando habla del historial de bitcoin. «Bitcoin es el activo más exitoso de la historia, no tengas duda. No existe ni la burbuja de los tulipanes ni ninguna que se le compare. Nada le gana al bitcoin, ni Nvidia, nada».
Sin embargo, mantiene una reserva conceptual importante que detalló en la entrevista con Nicolás Rosso. Ruarte cree que bitcoin tiene una prueba pendiente: sobrevivir a una crisis sistémica de envergadura. «Ha vivido bear markets interesantes, pero hay que ver si puede subsistir en ese sentido», añade.
También plantea que la escasez, aunque necesaria, no es suficiente para garantizar el valor de un activo. «Yo creo que la escasez es una condición sine qua non, obviamente, para que algo sea valioso, pero lo más importante es la aceptabilidad del producto y que la gente lo empiece a aceptar», explica.
En ese punto, reconoce que la adopción avanza: desde El Salvador hasta los ETF (él mismo compra el IBIT, ETF emitido por BlackRock, como vía de exposición), el ecosistema se consolida.
Bitcoin no es el único activo en el que Ruarte ve un rally extraordinario por delante. El oro, al que dedicó gran parte de su carrera, también ocupa un lugar central en su tesis.
«Para mí el oro va a 22.000 dólares la onza en los próximos 3 a 5 años», afirmó. El es que si se calculara el respaldo en oro de toda la emisión monetaria actual en dólares, el precio implícito de la onza sería exactamente ese.
La plata también está en su radar, con un objetivo derivado de la relación histórica entre ambos metales. Desde el tratado de Bretton Woods, 16 onzas de plata equivalían a una de oro. Si el oro llegara a 22.000 dólares, la plata debería escalar hasta niveles de 1.275 o 1.375 dólares por onza, sostiene.
Ruarte ve en el oro y en bitcoin activos complementarios antes que rivales, aunque reconoce la superioridad práctica de bitcoin en términos de portabilidad y transferencia.
«Para mí sí hay que cambiarse de oro a bitcoin en ese sentido porque bitcoin realmente puede subir», admitió. «Cuando hablás de que el oro sube a 22.000 es una locura, pero estás hablando de que va a subir 400%. Y ustedes que están acostumbrados al bitcoin, lo han visto subir 10, 20, 30, 50 veces de valor».


