El gobierno de Estados Unidos y la empresa Tether congelaron ayer, 23 de abril de 2026, un total de 344 millones de dólares en la stablecoin USDT.
De acuerdo con un reporte de la cadena estadounidense CNN, estos fondos están vinculados a redes de evasión de sanciones internacionales. La medida se ejecutó de forma conjunta informó la empresa emisora de USDT.
La restricción de los USDT se llevó a cabo «tras la identificación de las direcciones, impidiendo así cualquier movimiento posterior de fondos», explicó la compañía, aunque en su comunicado oficial evitó mencionar países específicos.
El bloqueo responde a informes suministrados por diversas autoridades estadounidenses sobre operaciones financieras vinculadas a conductas ilícitas. La compañía explicó que «cuando se identifican wallets conectadas con la evasión de sanciones, redes criminales u otras actividades ilícitas, Tether puede restringir esos activos» para evitar su uso.
«Colaboramos estrechamente con las fuerzas del orden a nivel mundial para identificar y, si se solicita, congelar los activos vinculados a actividades ilegales», detalló la firma.
Tether acata las directrices de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Esta entidad del Tesoro de Estados Unidos administra la lista que agrupa a individuos y empresas con activos bloqueados.
Paolo Ardoino, CEO de Tether, explicó que “cuando se identifican vínculos creíbles con entidades sancionadas o redes criminales, actuamos de inmediato y con decisión” para proteger la integridad del mercado. La empresa, de ese modo, busca asegurar que el USDT no sea utilizado como una herramienta para transferencias transfronterizas que vulneren las leyes vigentes.


El uso de stablecoins por parte de naciones sancionadas como Irán, Rusia y Venezuela es un fenómeno recurrente para liquidar exportaciones petroleras, como ha reportado KriptoNoticias. Estas entidades emplean este tipo de criptomonedas para mover capitales fuera del sistema bancario tradicional, intentando eludir así las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos.
En este contexto, el secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent, ratificó el pasado 21 de abril la postura de la actual administración. El funcionario indicó que continuará «aplicando la máxima presión para degradar sistemáticamente la capacidad de Teherán para generar, mover y repatriar fondos».
Este bloqueo ocurre en un clima de alta tensión política entre Estados Unidos e Irán. La medida se produce mientras persisten frágiles esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la guerra y las hostilidades entre ambas naciones.


