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Por ahora, no hay una demanda fuerte que confirme una recuperación de precio sostenida.
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Entre los 65.000 y 70.000 dólares se formó una zona de fuerte acumulación y soporte.
Bitcoin (BTC) no logró sostenerse por encima de la zona de los 79.000 dólares y, tras ese rechazo, el mercado empieza a mirar con atención el nivel de los 68.000 dólares como soporte clave en el corto plazo.
Así lo indica el informe publicado por la firma de análisis Glassnode el 29 de abril, que analiza el comportamiento del mercado entre el 20 y el 24 de este mes a partir de datos en on-chain.
El punto de partida está en el modelo de costo base de los inversionistas de bitcoin de corto plazo, es decir, el precio promedio al que compraron sus BTC.
En el gráfico a continuación, la línea negra representa el precio de BTC, mientras que la línea azul marca el costo base promedio de estos inversionistas. Las curvas amarilla y roja muestran zonas de mayor sobrecalentamiento, y la línea verde agua representa una zona inferior de enfriamiento.


“El precio encontró rechazo precisamente dentro de esta zona, sin lograr mantenerse por encima de la Media Verdadera del Mercado en 78.000 dólares y el Costo Base para Tenedores a Corto Plazo en 79.000 dólares”, señala Glassnode.
Este comportamiento confirma una resistencia relevante, porque muchos compradores recientes alcanzan allí su punto de equilibrio y tienden a vender. Ese rechazo se ve reforzado por el gráfico de ganancias realizadas.


Tal como se observa en la imagen anterior, la línea negra muestra el precio de BTC, mientras que el área naranja representa las ganancias tomadas por holders de corto plazo. Hacia mediados y finales de abril, cuando el precio se acercó a los 80.000 dólares, el área naranja se disparó, lo que indica una fuerte toma de beneficios.
“Cuando el precio se acercó a los 80.000 dólares, este indicador se disparó hasta alcanzar aproximadamente 4.000 millones de dólares por hora”, indica el informe.
En términos simples, muchos compradores recientes aprovecharon la recuperación para vender, y esa presión limitó la continuidad del repunte.
Tras el rechazo, la atención se desplaza hacia la zona de soporte. El mapa de calor de distribución del costo base muestra dónde se concentraron las compras recientes. La línea negra representa la cotización de BTC, mientras que los colores del mapa indican concentración de oferta: los tonos más intensos muestran zonas donde más monedas cambiaron de manos.
En este gráfico se observa una franja densa entre los 65.000 y los 70.000 dólares. “La densa acumulación que se ha formado en los últimos dos meses entre los 65.000 y los 70.000 dólares refleja un grado significativo de confianza por parte de los compradores”, afirma Glassnode.


Esa acumulación convierte a ese rango en una zona de soporte, porque muchos inversionistas tienen allí su precio de entrada. Dentro de esa área, los 68.000 dólares aparecen como el nivel más importante a vigilar.
El cuarto gráfico muestra el delta de volumen al contado (spot CVD) en todos los exchanges. La línea negra representa el precio de BTC. Las barras rojas indican predominio vendedor, mientras que las barras verdes reflejan predominio comprador.


Durante febrero y buena parte de marzo predominó la presión vendedora, con barras rojas profundas. Sin embargo, hacia abril el indicador empezó a acercarse a niveles neutrales y aparecieron barras verdes, una señal de que la presión de venta se está moderando.
“La presión vendedora está disminuyendo, mientras que los compradores están volviendo a entrar en los niveles actuales”, sostiene el informe.
En ese sentido, los especialistas de la firma remarcaron que «el mercado permanece atrapado por debajo de una resistencia clave”, mientras la zona entre 65.000 y 70.000 dólares ofrecen “un soporte provisional”.
El escenario sigue siendo frágil. Si BTC pierde los 68.000 dólares, la estructura de corto plazo podría deteriorarse. En cambio, si logra sostener esa zona y volver a testear los 79.000 dólares, el mercado podría interpretar el movimiento como una consolidación antes de un nuevo intento alcista.
Todo esto ocurre en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, con foco en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave por el que circula cerca del 20% del petróleo global, tal como ha reportado KriptoNoticias.
El estrecho de Ormuz está cerrado desde el 28 de febrero, lo que mantiene bajo presión los precios de la energía y alimenta temores de mayor inflación. Ese contexto afecta a los mercados financieros y también condiciona el comportamiento de BTC.
Por ahora, la lectura de Glassnode es de cautela: hay señales de estabilización, pero todavía no aparece una demanda lo suficientemente fuerte como para confirmar una recuperación sostenida.


