Qubic cierra etapa con Monero y completa transición a Dogecoin

Qubic, protocolo de computación descentralizada con sistema propio de proof of work (prueba de trabajo), anunció el 4 de mayo el cierre definitivo de su fase de minería Monero (XMR), informando la transición hacia un nuevo modelo económico dentro de su ecosistema con la activación plena de su arquitectura de minería Dogecoin (DOGE)

Según la organización, la transición se ha hecho en varias fases, comenzando entre el 1 y el 30 de abril. La fase 3, que acaba de entrar en vigor actualmente, implica la remoción total del dispatcher de XMR y la asignación exclusiva de ASICs a minería DOGE. El hecho central de este cambio radica en la implementación de un mecanismo mediante el cual los ingresos generados por minería se destinan a la reducción permanente de la oferta del activo nativo, una estrategia que busca modificar su dinámica de escasez y valor.

Vale recordar que Qubic es un protocolo blockchain que opera bajo el concepto de Useful Proof of Work, donde el poder computacional se destina simultáneamente a minería externa y al entrenamiento de Aigarth, su iniciativa de inteligencia artificial (IA). Su token nativo, QU, es el instrumento de distribución de recompensas y el activo objetivo del mecanismo de recompra y quema activado desde la etapa XMR.

La organización sostiene que el mecanismo opera de forma autónoma: los ingresos de minería se convierten en stablecoins, se usan para recomprar QU (token de la plataforma) en el mercado abierto y el excedente no distribuido se quema. Qubic plantea que este esquema genera presión compradora continua sobre su token, sin intervención manual del equipo.

El paso a Dogecoin: una arquitectura distinta

El cambio de activo no es cosmético, según la firma. Bajo el modelo XMR, las CPUs de la red alternaban entre minería y entrenamiento de IA, lo que limitaba ambas tareas.

Dogecoin utiliza el algoritmo Scrypt, que corre sobre hardware ASIC dedicado, separando físicamente las cargas de trabajo:los ASICs minan DOGE mientras CPUs y GPUs se asignan por completo al entrenamiento de IA. Qubic señala que esto elimina el modelo de intercalación y permite que ambos flujos operen al 100% en paralelo.

En cuanto a rendimiento, la organización publicó datos del primer día de la Fase 3 comparando su sistema con pools tradicionales: minar DOGE vía Qubic genera USD 7,94 por día frente a USD 6,02 en pools convencionales con el mismo hardware, una diferencia de USD 1,92 diarios por máquina.

La escala potencial del nuevo activo es, según Qubic, diez veces superior. La organización señala que Dogecoin produce aproximadamente 14,4 millones de monedas por día, lo que a precios actuales equivale a cerca de USD 1,44 millones en emisión diaria, frente a los aproximadamente USD 144.000 diarios que generaba Monero.

En un entorno donde muchos proyectos dependen de la emisión o incentivos inflacionarios, la propuesta de Qubic plantea un giro hacia modelos deflacionarios más agresivos. Además, el cierre de la fase vinculada a XMR sugiere un cambio estratégico que podría impactar tanto a usuarios como a participantes del ecosistema minero.

Antecedentes con controversia

La etapa XMR no transcurrió sin incidentes. Antes de su cierre, la participación de Qubic en la red Monero generó alertas en la comunidad de criptomonedas.

Según reportó KriptoNoticias, el pool de Qubic llegó a posicionarse como el segundo más grande de XMR y concentró poder de cómputo suficiente para ejecutar lo que la propia firma denominó un «ataque benevolente» del 51%, calificado por analistas como un riesgo para la descentralización y el precio de XMR.

Tal hecho provocó la falsificación de 7 bloques en la cadena de Monero, episodio en el que Qubic ejecutó al menos tres reescrituras del registro contable de la red. Voces dentro del ecosistema interpretaron estos eventos como una demostración de las vulnerabilidades estructurales de XMR frente a redes con mayor hashrate descentralizado.

Qubic no abordó estos antecedentes en su comunicado del 4 de mayo. La organización solo encuadró su paso por XMR como una validación técnica del protocolo: la red llegó a capturar hasta el 45% del hashrate global de Monero en un epoch, encontró 3.496 bloques y ejecutó una demostración pública de dominio del 51%.

La arquitectura que Qubic plantea el dilema de la forma en que una cadena agnóstica —capaz de conectarse a cualquier red de minería sin rediseño estructural— se convierte en el elemento central de su modelo a largo plazo. Si la fase DOGE replica la curva de adopción que tuvo con XMR, pero sobre una red diez veces más grande en emisión diaria, podría verse un escenario del ataque del 51% a DOGE.

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