Una moneda física Casascius de 1 BTC, identificada como S2-COIN-1-2012, fue canjeada recientemente luego de permanecer intacta durante más de una década. El movimiento quedó registrado en la red de Bitcoin cuando la clave privada almacenada bajo el holograma de seguridad fue utilizada para transferir los fondos.
La operación fue detectada por sistemas de monitoreo on-chain y el barrido de la dirección quedó registrado mediante la transacción: 6bcc597fcd9a51e710f089ab0112e30897c1a55d587e6c76e8adf5dad165811e, incluida en el bloque 951751 de Bitcoin el 30 de mayo de 2026.


La pieza canjeada corresponde a una moneda de la Serie 2 emitida en 2012. En aquel momento, bitcoin cotizaba generalmente entre 5 y 15 dólares por unidad, muy lejos de los 73.000 dólares que representó el BTC contenido en la moneda al momento de su redención; es decir, aumentó aproximadamente 7.300 veces su valor. Esto significa que el activo almacenado multiplicó su valor miles de veces durante los cerca de 14 años que permaneció sellado.
Los datos de la transacción muestran que el propietario movió prácticamente la totalidad del bitcoin a una dirección moderna SegWit, pagando una comisión inferior a un dólar. El movimiento confirma que el holograma fue retirado y que la clave privada, que había permanecido oculta desde la creación de la pieza, fue finalmente utilizada.
Las monedas Casascius son consideradas reliquias de los primeros años de bitcoin. Fueron creadas por Mike Caldwell entre 2011 y 2013 como una forma de almacenar bitcoins físicamente. Cada pieza contenía una clave privada oculta bajo un holograma inviolable y estaba vinculada a una dirección pública donde se depositaban los fondos. Mientras el sello permaneciera intacto, la moneda conservaba tanto su valor numismático como el bitcoin almacenado en su interior.
El debate entre conservar o redimir una pieza Casascius quedó reflejado en un caso ocurrido en junio de 2025. En ese momento, el coleccionista John Galt decidió retirar el sello de una barra física que almacenaba 100 BTC. Según relató posteriormente en Reddit, mantener bajo su custodia un activo cuyo valor superaba el millón de dólares se había vuelto cada vez más complicado, hasta que finalmente optó por venderlo por más de USD 10 millones.
Su experiencia ilustra uno de los desafíos que enfrentan los primeros inversionistas de bitcoin. Aunque miles de monedas Casascius ya han sido abiertas para reclamar los fondos, a la fecha más de 7.000 monedas de 1 BTC han sido abiertas y más de 12.000 están activas, según datos del rastreador de Casascius. Para muchos propietarios, conservar estas piezas selladas representa una apuesta a largo plazo por bitcoin, pero también implica convivir con la incertidumbre de decidir cuándo -o si alguna vez- revelar la clave privada y convertir el activo en liquidez.


