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La SEC aprobó los cambios y eliminó el período de espera, permitiendo su aplicación inmediata.
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Los ETF pueden negociarse con condiciones personalizadas usando opciones FLEX.
Las bolsas de valores NYSE Arca y NYSE American eliminaron el límite de 25.000 contratos para opciones sobre 11 fondos cotizados (ETF) vinculados a bitcoin (BTC) y ether (ETH). Esta medida entró en vigor hoy, 23 de marzo de 2026, tras recibir aprobación de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
El cambio amplía la capacidad operativa de los inversionistas institucionales y marca un nuevo paso en la integración de estos productos dentro del sistema financiero tradicional.
La medida se originó en una serie de modificaciones regulatorias presentadas por ambas bolsas el pasado 10 de marzo ante el Federal Register, el diario oficial del gobierno de EE. UU. donde se publican nuevas regulaciones. La SEC no solo dio luz verde a los cambios, sino que además renunció al período habitual de espera de 30 días, lo que permitió su aplicación inmediata en el mercado.
Vale destacar que una opción —tal como se explica en la Criptopedia, sección educativa de KriptoNoticias— es un contrato financiero que otorga el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender un activo a un precio acordado dentro de un plazo determinado; en este caso, los activos subyacentes son ETF que siguen el precio de bitcoin y ether.
Los 11 fondos que se incluyen en esta medida son seis vinculados a bitcoin: Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), Grayscale Bitcoin Mini Trust (BTC), Bitwise Bitcoin ETF (BITB), iShares Bitcoin Trust (IBIT), Fidelity Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC) y ARK21Shares Bitcoin ETF (ARKB); y cinco vinculados a ether: Grayscale Ethereum Trust ETF (ETHE), Grayscale Ethereum Mini Trust ETF (ETH), Bitwise Ethereum ETF (ETHW), iShares Ethereum Trust ETF (ETHA) y Fidelity Ethereum Fund (FETH).
Hasta ahora, las opciones sobre ETF de bitcoin y ether estaban sujetas a un límite de 25.000 contratos por posición, una restricción habitual en productos recientes para reducir riesgos de manipulación y contener episodios de volatilidad. Con su eliminación, estos instrumentos ya no tienen un tope específico y pasan a recibir el mismo tratamiento que las opciones sobre ETF de materias primas como el oro o el petróleo.
En términos prácticos, el ajuste permite a fondos de cobertura, creadores de mercado y otros actores institucionales construir posiciones de mayor tamaño sin enfrentar un techo regulatorio bajo. Esto podría traducirse en una mayor liquidez y en spreads (diferencia entre el precio de compra y el de venta) más ajustados, facilitando la entrada y salida de capital en este segmento.
Más flexibilidad para estrategias institucionales
Otro cambio relevante es la incorporación del formato FLEX para estos instrumentos. Se trata de contratos que pueden adaptarse a necesidades específicas, ya que permiten definir variables como el precio de ejercicio —es decir, el valor al que se puede comprar o vender el activo—, la fecha de vencimiento o el tipo de ejercicio.
Este tipo de instrumentos es ampliamente utilizado por grandes instituciones para diseñar coberturas a medida o estrategias más sofisticadas de gestión de cartera.
El impacto potencial de esta flexibilización va más allá del corto plazo. Un mercado de derivados más profundo y con mayor participación institucional tiende a mejorar la eficiencia en la formación de precios.
Aunque un mayor volumen de opciones también puede generar movimientos puntuales más pronunciados —por ejemplo, alrededor de fechas de vencimiento—, en el largo plazo suele asociarse con una reducción de la volatilidad estructural.
En conjunto, la eliminación de estos límites y la introducción de mayor flexibilidad operativa representan un avance silencioso pero significativo. Más que un catalizador inmediato de precio, se trata de una mejora en la “plomería” del mercado: una infraestructura más robusta que podría facilitar, con el tiempo, una mayor entrada de capital institucional en torno a bitcoin y ether.


