Foundation, una plataforma de referencia para artistas digitales y coleccionistas de tokens no fungibles (NFT) en Ethereum, anunció el 15 de abril su cierre definitivo.
Según el comunicado firmado por uno de sus cofundadores, identificado en X como Kayvon, la plataforma intentó venderse a principios de 2026 a un comprador que tenía intención de continuar sus operaciones. Ese comprador fue Blackdove, una empresa de infraestructura para arte digital, que dio finalmente concluyó que construir su propio marketplace era el camino más adecuado para su negocio.
Foundation era una plataforma donde artistas digitales podían publicar y vender sus obras como NFT, es decir, como tokens únicos registrados en Ethereum que certifican la propiedad de un archivo digital. Con el cierre, su interfaz web dejó de funcionar permanentemente y no volverá a activarse.
¿Qué pasa con los NFTs y qué deben hacer los usuarios?
Lo que no desaparece de inmediato son los activos en sí. Según el comunicado de Kayvon, los NFT siguen siendo propiedad de sus dueños en la cadena de bloques, ya que Foundation nunca tuvo custodia de ellos.
Lo que sí está en riesgo son los archivos de imagen, video o audio vinculados a esos NFT, que Foundation mantenía accesibles a través de un sistema llamado IPFS, una red descentralizada de almacenamiento de archivos. El equipo se comprometió a seguir manteniendo esos archivos disponibles durante un año más, pero sin precisar una fecha exacta de inicio ni de fin de ese período.
Durante ese año, el informe de Foundation recomienda que cada usuario haga su propia copia de seguridad de los archivos que le importan. Sin esa acción, los NFT podrían quedar como registros en la cadena que apuntan a archivos que ya no existen: el token seguiría siendo suyo en la red, pero al intentar verlo aparecería una imagen rota o un error, porque el archivo original ya no estaría disponible en ningún servidor.
Para quienes tienen NFT listados en el marketplace de Foundation, la situación es más compleja. Esos activos están retenidos en un contrato inteligente de la plataforma. El equipo prometió desarrollar una solución técnica para que los usuarios puedan retirarlos, pero sin ofrecer fecha ni detalles sobre cómo funcionará ese proceso.
El debate que el cierre abrió
El creador detrás de Nyan Cat, un meme viralizado en internet de un gato volador animado, resumió en X su experiencia con Foundation como una de decepción acumulada. Afirmó haber incorporado a unos 20 creadores de memes clásicos a la plataforma, generando USD 2,8 millones en ventas y unos USD 420.000 en comisiones para Foundation, para luego ver cómo la plataforma usaba una de sus obras sin autorización en un comercial.
Enfatizó también que ahora, ante el cierre, Foundation les pide a los artistas que paguen mensualmente para pinnear, es decir, para mantener activos y accesibles en internet los archivos de sus propias obras alojadas en la plataforma. «Foundation está muriendo y tienen el descaro de pedirles a los artistas que han ordeñado durante años que paguen para mantener su propio trabajo visible», escribió.


Finalmente, el anuncio de Foundation también generó reacciones en el ecosistema de Bitcoin, en particular en quienes utilizan protocolos como Ordinals para añadir datos arbitrarios en las transacciones de Bitcoin.
Desde la cuenta del explorador Ord.io de Ordinals en Bitcoin, señalaron que el cierre ilustra por qué consideran importante almacenar arte completamente en la cadena, usando protocolos como Ordinals, en lugar de depender de infraestructura externa como Foundation, que emplea a IPFS.
El desarrollador y artista digital Costo Bravo apuntó en la misma dirección, señalando que las comisiones para inscribir obras en Bitcoin mediante Ordinals están actualmente en mínimos históricos, aproximadamente 100 veces más bajas que durante el pico de 2023 y 2024.


