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La reunión se celebrará a las 9:00 a.m de Washington entre banqueros y empresarios de criptomonedas.
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El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, dice que un acuerdo está cerca.
El panorama regulatorio de los activos digitales en Estados Unidos podría avanzar hacia la claridad. Un acuerdo entre banqueros y empresarios de criptomonedas en torno a los intereses de las stablecoins se estaría gestando, lo que abriría el camino para la aprobación de la ley Clarity.
Este jueves 19 de febrero, a las 9:00 a. m. hora del Este, la Casa Blanca será el escenario de una tercera reunión de alto nivel que podría ser el último esfuerzo para finiquitar los detalles técnicos de la normativa. Esta busca redefinir la estructura del mercado financiero y otorgar seguridad jurídica a las empresas del sector de las criptomonedas.
Según informó la periodista Eleanor Terrett, el encuentro contará con un grupo selecto de representantes de la industria y directivos bancarios. Entre ellos, Paul Grewal, director jurídico de Coinbase; Stuart Alderoty, de Ripple y Miles Jennings, de a16z. Ellos, además de figuras del sector bancario y del comercio de criptomonedas.
A pesar de las tensiones que marcaron las semanas previas, el optimismo por un acuerdo parece haber retornado. Brian Armstrong, CEO de Coinbase, quien anteriormente mostró reticencias hacia ciertos puntos del proyecto, sugirió el miércoles 18 de febrero que un acuerdo está más cerca que nunca. Tras intensas negociaciones que involucraron a diversos actores del ecosistema, Armstrong destacó que el progreso es tangible y que se camina hacia un escenario de beneficio mutuo.
Market structure is making great progress, and I believe we’re going to reach a win-win-win outcome.
A win for the crypto industry.
A win for the banks.
And, most importantly, a win for the American consumer. pic.twitter.com/t0WM3XUZX4— Brian Armstrong (@brian_armstrong) February 18, 2026
El ejecutivo afirmó en sus redes sociales que la estructura del mercado está avanzando a pasos agigantados y que confía en alcanzar «un resultado ganar-ganar-ganar». Para Armstrong, esta ley representaría una victoria para la industria de las criptomonedas, una victoria para los bancos y una victoria para el consumidor estadounidense.
En una entrevista concedida a CNBC, Armstrong aclaró que las fricciones del pasado no fueron un intento de bloqueo, sino una búsqueda de sostenibilidad. También afirmó que el punto de conflicto principal, centrado en la regulación de las recompensas de las stablecoins, obligó a todas las partes a volver a la mesa de negociaciones para pulir la legislación.
La postura de Armstrong ha encontrado eco en organizaciones clave del sector de las criptomonedas, como la Blockchain Association. Su directora, Summer Mersinger, respaldó esta visión de consenso. Aseguró también que continuarán trabajando con congresistas de ambos partidos para establecer reglas que sean pro-innovación y pro-consumidor.
Por el lado bancario, también hay expectativa por un acuerdo. Aunque mantienen su postura en contra de los intereses de las stablecoins bajo el argumento de que podrían desestabilizar el sistema bancario debido a una salida de depósitos de hasta USD 6 billones.
Según fuentes del sector bancario, estos consideran «constructiva» una propuesta de la Cámara Digital, en la que se plantea que las stablecoins de pago obtengan rentabilidad mediante una exención de liquidez DeFi.
Y por el lado del gobierno, que ha servido de mediador, la expectativa se ha traducido en urgencia. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha expresado la necesidad de que la ley Clarity llegue a puerto «esta primavera».
Además, ha criticado a los sectores que, a su juicio, frenan la competitividad del país al preferir operar en un vacío legal, calificándolos de «actores recalcitrantes». Sugiriendo incluso que aquellos que no deseen someterse a la supervisión estadounidense tienen otras jurisdicciones disponibles, como El Salvador, tal como ha informado KriptoNoticias.
La reunión de este jueves podría representar el posible fin a la incertidumbre jurídica del sector. Si las partes logran concretar el acuerdo, Estados Unidos se encaminaría hacia un marco legal que consolidará su infraestructura financiera digital, el cual podría promulgarse tan pronto como el mes de abril.


