el mayor exchange de bitcoin de Irán está vinculado al gobierno

  • Los creadores de Nobitex son miembros de la familia Kharrazi, una de las más influyentes del país.

  • Ese exchange alega tener 11 millones de usuarios, más del 10% de la población iraní.

Una investigación publicada por la agencia de noticias Reuters reveló que Nobitex, el principal exchange de bitcoin (BTC) y criptomonedas en Irán, está bajo el control de los hermanos Ali y Mohammad Kharrazi, una familia influyente ligada al régimen de los ayatolás.

De acuerdo con el reporte, los fundadores de Nobitex son parte de una de las dinastías más influyentes del país persa, manteniendo vínculos matrimoniales y políticos directos con el actual Líder Supremo, Mojtaba Jamenei.

Según la investigación, esta plataforma funciona como un componente esencial de un sistema financiero iraní paralelo diseñado para procesar fondos de entidades estatales sancionadas y eludir las restricciones económicas internacionales.

El análisis de registros corporativos y datos de firmas de inteligencia de activos digitales, como Crystal Intelligence y Elliptic, permitió rastrear flujos de capital vinculados al Banco Central de Irán y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Se estima que el Banco Central de Irán, entidad bajo sanción de Estados Unidos, envió aproximadamente 347 millones de dólares a Nobitex solo en el primer semestre de 2025.

Reuters alega que los hermanos Kharrazi fundaron la empresa utilizando el apellido alternativo Aghamir para distanciarse públicamente de su linaje político. No obstante, la familia ha ocupado cargos diplomáticos y religiosos clave, asesorando a los tres líderes supremos desde la revolución de 1979.

A pesar de presentarse como una startup independiente, Nobitex gestiona actualmente el 70% de las transacciones de activos digitales en Irán y cuenta con 11 millones de usuarios, equivalentes al 10% de la población nacional, según los propios datos de la plataforma.

El exchange utiliza técnicas avanzadas para dificultar el rastreo de fondos, incluyendo el cambio constante de direcciones de wallets y herramientas de ocultación de transacciones. Estas prácticas buscan proteger el movimiento de capitales frente al escrutinio de investigadores y la política de máxima presión económica ejercida por la administración de Estados Unidos.

La operatividad de Nobitex durante el conflicto bélico de 2026 ha generado interrogantes adicionales. Mientras el gobierno iraní impuso cortes generales de internet para suprimir el descontento social, el exchange continuó funcionando.

Datos de firmas de análisis citadas por Reuters sugieren que la plataforma operó mediante una «lista blanca» de acceso estatal, permitiendo incluso la salida de capitales por parte de sectores de la élite local hacia mercados globales.

Nobitex presenta un dilema para los reguladores internacionales. Al ser utilizada masivamente por ciudadanos comunes para resguardar sus ahorros de la inflación y la devaluación del rial, resulta complejo imponer sanciones directas sin afectar a la población civil.

Sin embargo, la revelación de sus vínculos con el poder político posiciona a esta plataforma de monedas digitales como una infraestructura crítica para la supervivencia económica del régimen frente al aislamiento financiero global.

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