La arquitectura financiera de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) enfrenta un examen de resistencia tras el reciente conflicto regional. El gobierno emiratí plantea a Washington el uso del yuan chino en el comercio de petróleo si el acceso a la liquidez en dólares se ve restringido. De concretarse esta posibilidad podría alterar el tablero energético del mundo.
La postura de EAU surge tras los daños en la infraestructura petrolera y las interrupciones en el Estrecho de Ormuz causadas por la crisis con Irán. Aunque el cese al fuego rige desde mediados de abril, la disminución en los ingresos por exportaciones genera una necesidad preventiva de fortalecer las reservas internacionales. Para un país cuya moneda, el dirham, está anclada al dólar, garantizar un flujo constante de la divisa estadounidense es una prioridad técnica más que política.
En reuniones recientes en Washington con el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal, el gobernador del Banco Central emiratí, Khaled Mohamed Balama, exploró la creación de una línea de swap. Este mecanismo permitiría a Emiratos intercambiar activos locales por dólares a bajo costo, una herramienta que Estados Unidos ha facilitado en el pasado a aliados bajo presión financiera, como ocurrió con Argentina en 2025.
Sin embargo, la reciente respuesta de la Reserva Federal es de cautela. Algunos especialistas consideran improbable la aprobación inmediata, argumentando que los vínculos financieros de los EAU con los mercados estadounidenses no son tan profundos como los de Europa o Japón.
Ante esta resistencia, funcionarios emiratíes señalaron que, de agotarse los mecanismos de liquidez en dólares, el uso del yuan chino u otras monedas para transacciones energéticas dejaría de ser una opción para convertirse en una necesidad operativa, según reporte de The Wall Street Journal.
El debate también tiene una arista diplomática. Desde Abu Dabi se ha sugerido que la estrategia militar de Estados Unidos en la región contribuyó a involucrarlos en el conflicto, lo que refuerza su expectativa de un respaldo financiero recíproco.
Mientras la logística de exportación se normaliza, un proceso que podría extenderse hasta finales de junio, Emiratos ha optado por diversificar sus fuentes de financiamiento mediante emisiones de deuda y acuerdos regionales con Baréin.
No obstante, el caso resalta el hecho de que en un sistema donde el petróleo y el dólar han estado unidos por décadas, cualquier fricción en el suministro de divisas abre la puerta a nuevas infraestructuras monetarias.
Según reportes de KriptoNoticias, movimientos como el de los Emiratos Árabes Unidos forman parte de un proceso gradual de desdolarización que varios países vienen impulsando en el comercio internacional desde hace varios años. En este contexto, algunos inversores observan a bitcoin (BTC) como una reserva de valor alternativa neutral debido a que opera fuera de los sistemas controlados por gobiernos o bloques geopolíticos específicos.


