Grayscale busca lanzar un ETF de Hyperliquid

La compañía estadounidense de gestión de fondos de inversión, Grayscale, presentó este viernes 20 de marzo de 2026 ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) un formulario S-1 para lanzar el Grayscale HYPE ETF. Se trata de un proyecto de fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) que replicaría el precio del token nativo de Hyperliquid, HYPE. De aprobarse, el producto cotizaría en el Nasdaq bajo el ticker GHYP.

El fondo, si recibe el visto bueno de la SEC, se constituiría como un fideicomiso estatutario de Delaware y funcionaría como vehículo de inversión pasivo: su único objetivo sería reflejar el valor del HYPE en cartera, menos los gastos de gestión.

Según el prospecto preliminar, Coinbase actuaría como custodio de los activos, mientras que The Bank of New York Mellon cumpliría las funciones de administrador y agente de transferencia. El precio de referencia se calcularía a través del índice CoinDesk Hyperliquid Benchmark Extended Rate, evaluado diariamente a las 4:00 p.m. hora de Nueva York.

El documento aclara que el fondo no tendrá staking inicialmente. De todos modos, Grayscale contempla la posibilidad de incorporarlo en el futuro —bajo lo que el prospecto denomina una «Staking Condition»—, pero advierte que no hay garantías de que esa condición se cumpla.

Grayscale no es la primera gestora en apuntar a HYPE. Las firmas 21Shares y Bitwise ya presentaron solicitudes similares a fines de 2025, tal como lo reportó KriptoNoticias. Sin embargo, el peso institucional de Grayscale le otorga visibilidad particular a la solicitud de ETF de hoy.

Vale mencionar que el exchange Hyperliquid está vedado a usuarios estadounidenses, aunque el recientemente creado Hyperliquid Policy Center trabaja en iniciativas de lobby ante el Congreso para modificar esa situación.

La SEC deberá revisar la solicitud antes de que el fondo pueda salir a cotizar. No hay plazos confirmados para una resolución.

¿Por que el lanzamiento de un ETF sería importante para Hyperliquid?

La aprobación de un ETF representaría un salto cualitativo para Hyperliquid en términos de visibilidad y percepción de legitimidad.

Cotizar en el Nasdaq significaría que HYPE aparecería en pantallas de Bloomberg, plataformas de brokerage tradicional y carteras de gestores que hoy ni siquiera consideran activos que no estén dentro de una estructura regulada.

Para un protocolo que hasta ahora opera en los márgenes del ecosistema de las criptomonedas —vedado a usuarios estadounidenses y sin presencia en los canales institucionales dominantes—, esa exposición sería difícil de replicar por cualquier otro medio.

Además, el vehículo ETF eliminaría las principales fricciones que hoy alejan al capital institucional de HYPE: la necesidad de gestionar wallets y claves privadas, la ausencia de custodios con reputación reconocida, y la incompatibilidad con los mandatos de inversión de fondos de pensión, family offices y administradores de activos regulados.

Con Coinbase como custodio y BNY Mellon como administrador, el Grayscale HYPE ETF presentaría todas las características de un producto apto para carteras institucionales, lo que podría abrir una demanda latente de un segmento inversor que hoy no tiene acceso operativo al token.

Sin embargo, la historia advierte contra el entusiasmo automático. El lanzamiento de un ETF no garantiza subida de precio. La aprobación de un ETF amplía el universo de inversores posibles, pero no determina si esos inversores efectivamente comprarán, ni en qué momento lo harán.

La demanda real, en última instancia, dependerá de los fundamentos del protocolo y del contexto macroeconómico más amplio.

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