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Warsh ejercerá un mandato de cuatro años como presidente y uno de 14 años como gobernador de la FED.
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El funcionario reveló inversiones en criptomonedas por el orden de los 100 millones de dólares.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, presidirá este viernes 22 de mayo, en la Casa Blanca, la ceremonia de juramento de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (FED).
La asunción, programada para las 11:00 a.m. de Washington D.C., coincide con la celebración global del Bitcoin Pizza Day, un marco simbólico para la llegada del primer líder del banco central estadounidense con un perfil abiertamente favorable a la tecnología de Bitcoin.
Warsh, de 56 años de edad, asume la conducción del organismo financiero tras haber revelado inversiones superiores a los 100 millones de dólares en activos digitales, marcando un hito sin precedentes en la relación entre el ecosistema de criptomonedas y la infraestructura bancaria tradicional.
El relevo en el banco central se concreta luego de que Warsh recibiera el visto bueno del Senado estadounidense mediante una votación de 54 votos a favor y 45 en contra, como informó KriptoNoticias.
Warsh sucederá a Jerome Powell, quien ocupaba la presidencia de la institución desde 2018. El mandato del nuevo presidente será de cuatro años y también tendrá uno de 14 años como gobernador de la FED.
Desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025, el mandatario mantuvo una constante campaña de presión pública contra Powell, exigiéndole una reducción agresiva de las tasas de interés con el fin de estimular la economía de la nación norteamericana, lo que finalmente precipitó la designación de Warsh para liderar la política monetaria.
Al nominar a Warsh, quien cuenta con una amplia trayectoria laboral en Wall Street e integró la junta de gobernadores de la Reserva Federal durante la crisis económica global de 2008 bajo la dirección de Ben Bernanke, Trump expresó su confianza en que el nuevo funcionario aplicará una gestión monetaria más expansiva.
No obstante, resulta complejo que la FED ejecute de inmediato una flexibilización de los tipos de interés, debido a que la inflación en los Estados Unidos se aproxima al 4% interanual, impulsada por las tensiones geopolíticas derivadas de la guerra con Irán y el cierre logístico del estrecho de Ormuz.
Warsh, sin embargo, declaró ante el Senado su compromiso de resguardar la independencia de la entidad y aseguró que el poder ejecutivo no le solicitó compromisos de recortes específicos en las tasas.
La transición institucional añade una arista regulatoria de alto impacto para las empresas del sector de los activos digitales. Esta semana, la Casa Blanca emitió una orden ejecutiva que instruye formalmente a la Reserva Federal a revisar y flexibilizar el acceso de las plataformas de activos digitales a los sistemas federales de pago y a las cuentas maestras de la reserva.
El acto de investidura romperá con la tradición protocolar de las últimas cuatro décadas, en las cuales los presidentes del banco central estadounidense prestaban juramento en la sede principal de la propia institución financiera y sin la intervención directa del jefe de Estado.
Con la llegada de Warsh, quien en 2017 ya había sido considerado por Trump para el cargo antes de decantarse por Powell, el gobierno estadounidense inicia un periodo que podría acelerar los mecanismos de convivencia entre el sistema financiero tradicional y el mercado de los activos digitales.


