JPMorgan Chase Bank enfrenta una demanda colectiva presentada el 10 de marzo en el Tribunal Federal del Distrito Norte de California, en la que se le acusa de haber proporcionado infraestructura bancaria esencial que facilitó la continuidad de un esquema Ponzi con criptomonedas operado por Goliath Ventures, Inc.
La acción legal asegura que el banco permitió el movimiento de cientos de millones de dólares en fondos defraudados sin intervenir pese a claras señales de alerta.
La empresa Goliath Ventures, dirigida por Christopher Delgado —arrestado el 24 de febrero de 2026 por cargos federales de fraude—, atrajo a más de 2.000 inversores con promesas de altos retornos mediante supuestos acuerdos de “joint venture” en trading de criptomonedas y pools de liquidez.
Para los demandantes se trataba de un esquema Ponzi clásico: los fondos de nuevos participantes se usaban para pagar supuestas ganancias a los anteriores, mientras la mayor parte del dinero era desviada o malversada.
Según la denuncia, Chase Bank fue el único banco utilizado por Goliath desde enero de 2023 hasta mayo o junio de 2025. De los 328 millones de dólares recaudados, aproximadamente 253 millones transitaron por la cuenta principal JPMC 0305.
De esa suma, 123 millones habrían sido transferidos a monederos de Coinbase y unos 50 millones se distribuyeron como falsos retornos a inversores. Solo alrededor de 1 millón de dólares se invirtió efectivamente en activos digitales.
Los demandantes sostienen que el banco ignoró múltiples indicios de irregularidad, como flujos rápidos de entrada y salida de fondos, transferencias circulares, comisiones inusuales y movimientos hacia cuentas personales de Delgado destinadas a compras de lujo.
A pesar de disponer de herramientas avanzadas de monitoreo como Actimize y estar sujeto a la Bank Secrecy Act y normas contra el lavado de dinero, Chase no reportó actividades sospechosas durante casi dos años, según la acusación.
La querella incluye cinco cargos principales: complicidad en fraude, complicidad en violación de deberes fiduciarios, enriquecimiento injusto, negligencia y, para el subgrupo de demandantes californianos, violación de la ley de competencia desleal.
Uno de los afectados, Robby Alan Steele, perdió personalmente 650.000 dólares (310.000 en efectivo y 340.000 de su cuenta de retiro). Este litigio surge en un contexto donde el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, ha criticado públicamente las criptomonedas como vehículo para fraudes, como lo ha reportado KriptoNoticias.
Los abogados de los inversores argumentan que el banco priorizó las comisiones generadas por las transacciones sobre sus obligaciones regulatorias. La demanda busca daños compensatorios, restitución de beneficios y medidas equitativas. Por ahora, JPMorgan Chase no ha emitido comentarios oficiales sobre la acusación. El caso se encuentra en sus etapas iniciales.


