Las empresas que cotizan en bolsa, con tesorerías enfocadas en bitcoin (BTC) y criptomonedas, registran un «criptoinvierno» corporativo. En febrero de 2026, la compra de activos digitales descendió a 555 millones de dólares, marcando su nivel más bajo desde octubre de 2024.
En noviembre de 2024, las compras superaron los 12.300 millones de dólares. El auge de ese mes se debió a la victoria de Donald Trump, percibido como un candidato pro-bitcoin.
Durante su campaña prometió hacer de Estados Unidos «la capital mundial de las criptomonedas», crear una reserva estratégica de bitcoin y reducir la regulación restrictiva de la administración anterior. Estas expectativas impulsaron la confianza institucional.
Un repunte adicional surgió entre julio y septiembre de 2025, impulsado por la expectativa ante la aprobación de nuevos ETF de criptomonedas y una pausa en las tasas de interés, con compras de criptoactivos cercanas a los 8.000 millones de dólares cada mes.
Adicionalmente, entre julio y septiembre de 2025, las empresas de tesorerías también adquirieron volúmenes mensuales de ether (ETH), criptomoneda de Ethereum, que en varios casos igualaron o superaron los de bitcoin. La acumulación institucional también se extendió a solana (SOL) y BNB, atraídas por sus bajas comisiones y su alta escalabilidad para aplicaciones descentralizadas, reflejando una estrategia de diversificación más amplia por parte de las compañías.
Sin embargo, desde los últimos cuatro meses de 2025 y durante los primeros meses que van de 2026, los flujos de divisas de estas empresas han disminuido de forma sostenida, con periodos de entradas cercanas a cero o salidas netas, como se aprecia en el gráfico.


Esta contracción en la adquisición de activos digitales responde a la caída del precio de bitcoin, que el 6 de febrero de 2026 alcanzó un mínimo de 60.074 dólares. Esto representa una caída de 52% desde su máximo histórico alcanzado el 6 de octubre de 2025. El resto de las criptomonedas también se ha visto afectado con grandes caídas de precio.
La situación del mercado, con el inicio del ciclo bajista, ha sido una de las razones que ha llevado a estas empresas a hacer cambios. Muchas de ellas han optado por cambiar de estrategia.
Una de las empresas que ha dado un vuelco a su plan de acumulación es ETHZilla, enfocada en la acumulación de ether, la cual decidió abandonar esa estrategia tras la caída en el valor de sus acciones. Como reportó KriptoNoticias, la compañía cambió su denominación a Forum Markets y, desde el 2 de marzo de 2026, opera bajo el ticker FRMM en Nasdaq.
Su nuevo enfoque se centra ahora en la tokenización de activos del mundo real (RWA), buscando capturar rendimientos más estables y predecibles mediante la digitalización de bienes tangibles, reduciendo así la volatilidad inherente al mercado de criptomonedas y disminuyendo significativamente su exposición a ether.
No todas las tesorerías han dejado de acumular
No obstante, a pesar de la reducción general de la compra de bitcoin y criptomonedas, las empresas de cotización pública con las tesorerías más grandes del mercado, no frenaron la adquisición de activos digitales.
Strategy adquirió el 2 de marzo de 2026 3.015 BTC a un precio promedio de 67.700 dólares por unidad. Esta operación elevó su tenencia total a 720.737 BTC, lo que representa el 3,43 % del suministro total de 21 millones de unidades que existirán de este activo.
El CEO de Strategy, Phong Le, declaró que la empresa está preparada para soportar una caída del 90 % en el precio de bitcoin, hasta los 8.000 dólares, escenario en el que su reserva equivaldría a su deuda neta y solo entonces evaluaría una reestructuración.
De manera similar, BitMine Immersion Technologies informó el 2 de marzo de 2026 la adquisición de 50.928 ETH, valorados en aproximadamente 104 millones de dólares según el precio de entonces. Con esta compra, su tenencia total alcanzó 4.473.587 ETH, lo que representa el 3,71 % del suministro total de este activo.
Estas transacciones muestran una reacciones contrastantes, pues mientras algunos participantes diversifican o salen del espacio (contribuyendo a la baja en las compras), los principales tenedores institucionales mantienen y refuerzan su posición a largo plazo.


