¿Qué dicen los Epstein Files sobre Bitcoin y su comunidad?

  • En un correo, Epstein asegura que habló con los creadores de Bitcoin.

  • Brian Armstrong (Coinbase) y Adam Back (Blockstream) figuran en los archivos.

El 30 de enero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgó una nueva tanda de los llamados Epstein Files, documentos vinculados a Jeffrey Epstein, el magnate financiero acusado de tráfico sexual, pedofilia y otros delitos graves.

Estos archivos incluyen correos electrónicos y registros donde aparecen referencias a Bitcoin y a figuras conocidas del ecosistema de los activos digitales.

Hasta ahora, el material no aporta pruebas de delitos vinculados a la moneda digital, pero sí deja huellas documentales de contactos, financiamiento y discusiones que hoy se están reactivando el debate en las redes sociales.

El punto que más atención concentró en la comunidad bitcoiner es un correo de 2016 en el que Epstein afirma que habló con “algunos de los fundadores de Bitcoin”.

 A partir de allí, también surgieron menciones a nombres como Brian Armstrong, CEO de Coinbase y Adam Back, CEO de Blockstream.

Epstein confirma que «habló» con los fundadores de Bitcoin

La frase aparece en un correo del 13 de octubre de 2016 en el que Epstein presenta ideas que él mismo califica como “radicales”.

Primero propone una moneda fiduciaria llamada “Sharia”, destinada al uso interno en Oriente Medio, con una estética inspirada en el dólar (incluida la frase “En Dios confiamos”, adaptada a un sello religioso).

Luego plantea crear una criptomoneda compatible con la sharia, basada en tecnología de registro distribuido, y menciona de forma explícita a Bitcoin como referencia.

En ese mismo mensaje escribe: “He hablado con algunos de los fundadores de Bitcoin y están muy entusiasmados”.

No aporta nombres, no hay verificación independiente de a quién se refería y la identidad de Satoshi Nakamoto sigue siendo desconocida. El correo también indica que no había recibido fechas “del lado saudí” y contiene un aviso de confidencialidad, pese a que hoy el documento es público.

Armstrong y Back: qué muestran los correos de Epstein

En el caso de Brian Armstrong, lo que suele circular son correos dirigidos a inversores en 2016, en plena discusión por la escalabilidad y el tamaño de los bloques de Bitcoin. El valor informativo de esos mensajes está en que reflejan cómo una empresa relevante del sector leía el conflicto técnico y político del momento. En el mensaje, Armstrong, proponente de aumentar el tamaño de los bloques, afirma que se encontraba «trabajando con un número de equipos tras bastidores para asegurar que Bitcoin siguiera escalando (y que no sea retenido por ninguno de los idealistas tempranos».

La conexión con Epstein, según lo que se desprende de los recortes más difundidos, no es una relación personal probada, sino el rastro de un circuito de actualizaciones a inversores que terminó preservado en su archivo documental.

brian armstrong en una charla públicabrian armstrong en una charla pública
El CEO de Coinbase aparece en los correos de Jeffrey Epstein. Fuente: captura de pantalla – Youtube @CNBCtelevision

Eso puede sugerir un vínculo financiero indirecto (por inversión directa o a través de vehículos), pero no demuestra influencia operativa de Epstein sobre Coinbase.

En paralelo, el nombre de Back aparece vinculado a correos relacionados con Blockstream. En uno de esos intercambios, sobre una ronda de financiamiento, el correo describe la fuerte demanda de la operación y el aumento de la asignación para Epstein. Ahí se leen dos frases especialmente relevantes, que muestran el contexto de mercado: “Estamos diez veces sobresuscritos en una ronda semilla de 18 millones de dólares” y “se decidió aumentar tu asignación de 50.000 a 500.000 dólares”. En el mismo hilo, Epstein deja asentado el vehículo: “Mi inversión en la operación se hará a través de la empresa de inversión de Joi Ito”.

Parte de lo que se cita son intercambios que muestran rivalidades y posicionamientos frente a proyectos alternativos (altcoins) y disputas por narrativa y dirección tecnológica. En términos periodísticos, eso describe clima de época y fricciones del ecosistema.

Entre los documentos también se viralizó un intercambio de 2014 entre Epstein y Peter Thiel. En ese correo, Thiel pregunta de forma directa: “¿Crees que este es el primer paso para intensificar la presión anti-BTC?”.

La respuesta de Epstein resulta llamativa porque muestra el nivel de indefinición conceptual que —según su lectura— existía en ese momento alrededor de Bitcoin: “Parece que hay poco acuerdo sobre qué es bitcoin: si es una reserva o un valor intrínseco, una moneda, una propiedad, una arquitectura o un sistema de pagos”.

Donaciones de Epstein al MIT

Respecto a las donaciones de Epstein al MIT y su conexión indirecta con el financiamiento de desarrolladores, este punto no es nuevo.

Ya se sabía que el financista había realizado aportes al Instituto Tecnológico de Massachusetts entre 2013 y 2017 y que parte de esos fondos se canalizó a través del MIT Digital Currency Initiative (DCI), un programa académico que brindó apoyo económico a desarrolladores de Bitcoin Core, tal como lo reportó KriptoNoticias.

Ese vínculo fue documentado y cubierto en su momento, y la nueva publicación de archivos solo aporta correos y registros adicionales que amplían el contexto, sin modificar los hechos conocidos.

Lo que suman los Epstein Files es, principalmente, material adicional (correos y registros internos) que aporta contexto sobre cómo se canalizaban las donaciones y cómo se hablaba del tema puertas adentro, más que un hallazgo inédito.

Hacia el final del expediente también aparecen otras menciones que circularon en redes sociales, aunque con un peso informativo limitado.

Entre ellas figura Kevin Warsh, designado por Donald Trump para ser el próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Su nombre aparece en un correo de una publicista dentro de una lista de invitados a un evento social, sin que exista evidencia de asistencia, interacción directa con Epstein ni señalamientos de irregularidades.

Otro de los nombres que aparece mencionado es el de Michael Saylor en un documento de 2010 en un contexto social/filantrópico, con una frase textual que lo ubica como donante: “aportó 25.000 dólares para la comida y para que su nombre figure en la invitación”.

Además, se lo describe en términos personales, señalando que “es completamente extraño”, que “no tiene personalidad” y que es “como un zombi drogado”, además de mencionar que habría una “desconexión personal evidente”. El correo no vincula estos comentarios con su actividad empresarial ni con Bitcoin, y se limita a una apreciación que hace la relacionista pública Peggy Siegal en conversación con Epstein.

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