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El desarrollo de la inteligencia artificial podría hacer obsoletas a varias industrias.
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Además de esto, incertidumbres políticas y macroeconómicas impactan en los mercados.
Con bitcoin (BTC) cotizando alrededor de 68.000 dólares, un 46% por debajo de su máximo histórico marcado en octubre de 2025, la pregunta que domina el mercado es clara: ¿por qué cayó? Aunque hay diversos factores, parte de la respuesta apunta al desempeño reciente de las acciones tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial (IA).
Bitcoin se está moviendo en paralelo con las acciones tradicionales de software que «actualmente están presionadas por la disrupción impulsada por la IA», indicó el 15 de febrero el economista Holger Zschaepitz, docente en la Universidad Libre de Berlín y reportero financiero.
El especialista explicó que «la reestructuración del sector del software también está afectando a bitcoin a través de un canal de liquidez: muchos desarrolladores de software e inversores tecnológicos poseen bitcoin y podrían estar vendiéndolo para obtener efectivo, utilizándolo como un cajero automático».


El movimiento correlacionado entre bitcoin y el sector de software responde a una creciente aversión al riesgo en Wall Street. Este comportamiento, de acuerdo a análisis de Bloomberg reseñados por KriptoNoticias la semana pasada, es impulsado por la incertidumbre que rodea el impacto real de la IA en la productividad y las ganancias de las grandes corporaciones tecnológicas.
Los inversores temen que las industrias tecnológicas tradicionales, que requieren, por ejemplo, desarrolladoras de software, vayan quedando obsoletas por el desarrollo de la IA. Es por eso que están cayendo las valoraciones de las acciones del sector.
A su vez, la creciente aversión al riesgo en el mercado de acciones tecnológicas se debe en parte al temor de una «burbuja de IA». Analistas advierten que las ganancias del sector podrían estar sobrevaloradas ante la emoción por el auge de esta tecnología.
Cautela entre inversores tecnológicos
Se ve plasmada la cautela de los inversores también en el comportamiento del Nasdaq 100 (NDX), el principal índice bursátil de acciones tecnológicas. Actualmente, está en 24.500 puntos, un 6% por debajo de su máximo histórico marcado en octubre de 2025 en los 26.100 puntos.
En cambio, el S&P 500 (SPX), índice de las principales 500 empresas cotizadas —no solo tecnológicas— marcó un nuevo récord este año, a finales de enero, en los 7.000 puntos. Ahora está en los 6.800 puntos, apenas 2% por debajo.
A lo largo de su historia, bitcoin se mantuvo mayormente correlacionado con el Nasdaq 100, como se ve a continuación. La explicación detrás es que se tratan de activos tecnológicos que suelen ser influenciados por condiciones como la liquidez global, la innovación y el apetito por riesgo.


Cabe señalar, de todas formas, que la caída actual de bitcoin no responde únicamente al sentimiento generalizado sobre el sector tecnológico de IA. Existen factores macroeconómicos de fondo que están impactando, como la incertidumbre generada por las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump y la presión política para que la Reserva Federal recorte las tasas de interés.
Según analistas como Daniel Muvdi, jefe de mercados en Quantfury, bitcoin está actuando como un indicador anticipado de un periodo de salida de riesgo generalizado. El SPX lleva más de tres años de tendencia alcista, lo que puede estar reflejando un exceso de optimismo.
Un contexto marcado por las preocupaciones
A este panorama se suma la preocupación en el mercado de bitcoin por el desarrollo de la computación cuántica. Se estima que en los próximos años esta tecnología podría decodificar llaves privadas de wallets si la red no implementa soluciones resistentes. Este riesgo tecnológico también estaría contribuyendo a la presión de venta, al tiempo que impulsa iniciativas para mitigar la amenaza.
«Tenemos presión de varios lados: preocupaciones por la economía global (tasas de interés, posibles recesiones…), salidas de dinero de los fondos de bitcoin (ETF) en las últimas semanas, y un ambiente donde la gente vende por pánico más que por fundamentos», señala Ulises Mendieta, especialista de capital humano en KriptoNoticias y psicólogo con experiencia en psicotrading.
Contra ello, resalta que hay compradores grandes de bitcoin como instituciones que siguen acumulando en los precios actuales. “La actitud adecuada ante estos escenarios es la combinación de la calma, disciplina del plan de inversión y perspectiva de largo plazo», apuntó.
«No descarto un período largo de ‘sube y baja sin dirección clara’ que pruebe la paciencia de muchos», dijo Mandieta. No obstante, a su juicio, hablando de una perspectiva largoplacista, «el ciclo alcista no se ha roto, solo está en pausa y limpiando excesos”.
Mientras tanto, otros ven el comienzo de un criptoinvierno que podría profundizarse y extenderse en el año. Aunque, factores estructurales de bitcoin como su escasez programada y autocustodia continúan sosteniendo expectativas positivas de largo plazo entre los entusiastas.


