Las remesas familiares siguen siendo uno de los pilares más sólidos de la economía salvadoreña, pero en los primeros meses de 2026 un actor emergente está ganando terreno de forma acelerada: los monederos digitales de criptomonedas.
Según el Informe Gráfico de Remesas Familiares del Banco Central de Reserva (BCR), publicado a finales de abril, este canal registró un salto del 49,7% en el primer trimestre del año, el mayor aumento porcentual entre todos los mecanismos de transferencia.
El monto acumulado pasó de 11,6 millones de dólares entre enero y marzo de 2025 a 17,4 millones en el mismo período de 2026. Este dinamismo ocurre en un contexto donde las remesas totales también crecieron, pero a un ritmo más moderado.


El país recibió 2.435,6 millones de dólares en los primeros tres meses del año, un 7,3% más que los 2.269,7 millones del año anterior. En otras palabras, el segmento de las criptomonedas avanzó casi siete veces más rápido que el conjunto del sistema.
Los canales tradicionales siguen concentrando la mayor parte del flujo. Las empresas remesadoras captaron el 54,2% del total (1.319 millones de dólares), mientras que las instituciones bancarias se quedaron con el 41,2% (1.004,4 millones).
Sin embargo, dentro de este panorama dominado por los operadores clásicos, los monederos de criptomonedas aparecen como la opción que más está captando atención entre la diáspora.
Estados Unidos continúa siendo, con amplia diferencia, el principal país emisor: 2.248,4 millones de dólares, equivalente al 92% del total. Le siguen en volúmenes mucho menores Canadá, España e Italia.


En cuanto al número de operaciones, el sistema procesó 6,5 millones de transacciones, un 4,6% más que en 2025, con una remesa promedio de 370,4 dólares.
El informe también revela cambios en los hábitos de recepción. Las transferencias con abono directo a cuenta aumentaron su participación del 32,1% al 36,7%, mientras que las ventanillas tradicionales bajaron del 63,4% al 58,7%.
Esto sugiere que más familias están optando por recibir el dinero de forma digital. Desde el punto de vista demográfico, los hombres fueron los principales remitentes (57,4%), pero las mujeres resultaron las mayores receptoras (52,1%).
Aunque las criptomonedas aún representan el 0,7% del total de remesas, su fuerte crecimiento indica una transformación silenciosa en la forma en que la diáspora salvadoreña envía apoyo económico a sus familias.
KriptoNoticias informó en marzo que las remesas con bitcoin y criptomonedas hacia El Salvador habían aumentado casi un 150% en los dos primeros meses del año, lo que remarca el auge que experimenta el sector con los activos digitales.
En un país donde las remesas equivalen a casi un cuarto del PIB, este dato abre la puerta a un mayor uso de la denominada «tecnología blockchain» (tecnología original de Bitcoin) como complemento eficiente y accesible a los canales tradicionales.
Si la tendencia se mantiene, el próximo trimestre podría confirmar si estamos ante el inicio de un cambio estructural en el envío de divisas.


