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Es cierto que la volatilidad de bitcoin se ha ido reduciendo con el paso de los años.
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Hasta ahora, nadie logró matar a los tradicionales ciclos de la moneda digital.
En medio de la caída de bitcoin (BTC), que da toda la impresión de ser un «criptoinvierno» (período bajista para los activos digitales), aún hay quienes se atreven a cuestionar que los históricos ciclos de 4 años sigan vigentes.
Los ciclos de 4 años son una forma de describir el comportamiento histórico de bitcoin, que suele alternar entre etapas de fuerte subida, corrección y mercado bajista en períodos aproximadamente ligados al halving, evento que reduce a la mitad la emisión de nuevos BTC cada cuatro años.
De acuerdo con este comportamiento histórico, 2025 debía ser un año alcista (como lo fue) y 2026 un año bajista (como lo está siendo, al menos hasta ahora).
El siguiente gráfico, provisto por TradingView, muestra cómo estos ciclos se han repetido ya cuatro veces en la historia de bitcoin. Cada línea vertical amarilla es un halving. Siempre, al año siguiente del halving, la moneda digital ha marcado nuevos máximos históricos y, el año siguiente al máximo histórico ha sido de caída.


¿Podría esta vez ser distinto el comportamiento de bitcoin?
Sin embargo, la empresa de inversiones Fidelity Digital Assets plantea que esta vez podría ser distinto. En un informe publicado el 24 de febrero de 2026, su analista Zack Wainwright sostiene que “a medida que Bitcoin madura, el comportamiento del precio se aleja de ciclos anteriores” y llega a una conclusión contundente:
Se puede argumentar con convicción que el ciclo típico de cuatro años al que se han acostumbrado los inversores podría ya no ser aplicable.
Zack Wainwright, analista de Fidelity.
La tesis de Fidelity se apoya, sobre todo, en tres ideas. La primera es que “los fundamentos de Bitcoin han cambiado”. La firma remarca que BTC ya no es aquel activo marginal y puramente especulativo de sus primeros años, sino uno “significativamente mayor en escala y más líquido que en el pasado”, cada vez más integrado “con los mercados tradicionales a través de productos cotizados en bolsa (ETP), bolsas tradicionales y empresas públicas”.
Como segunda idea se plantea que habría una “dinámica cambiante de la volatilidad”. Según el informe, “el ciclo actual ha mostrado un patrón marcadamente diferente, con una volatilidad decreciente incluso cuando el precio alcanzó nuevos máximos”.
Más adelante, Fidelity insiste en que “la persistente baja volatilidad, en medio de nuevos máximos de precio, apunta hacia un bitcoin más maduro que podría no seguir el patrón histórico del ciclo de cuatro años”.


Y la tercera es la entrada de nuevos actores. Fidelity destaca la “creciente acumulación de bitcoin entre las empresas que cotizan en bolsa” y el peso de los ETF al contado en Estados Unidos. Allí subraya que “estos dos grupos controlan actualmente casi el 12% de la oferta circulante de bitcoin” y que ello “marca un cambio importante en la dinámica de la demanda de bitcoin”.
En la práctica, todo parece igual para bitcoin (por ahora)
Hasta ahí, la argumentación de Fidelity. El punto es que una cosa es que cambien ciertos rasgos del mercado y otra muy distinta es que el ciclo de 4 años haya desaparecido en la práctica. Porque, aun aceptando todos los elementos que enumera Fidelity, los hechos más básicos del comportamiento de precio siguen encajando en el libreto histórico.
De hecho, el propio informe reconoce que el período analizado para el “ciclo 2025” va “del 26 de febrero de 2024 al 26 de octubre de 2025”. Es decir: ubica el tramo alcista principal justamente después del halving de 2024 y lo extiende hasta 2025, el año que —siguiendo la lógica histórica de bitcoin— debía ser alcista. Eso no rompe el ciclo; más bien lo confirma.
Además, Fidelity detalla que el precio marcó “nuevos máximos por encima de los 126.000 dólares en octubre de 2025”. Otra vez, eso coincide con el patrón clásico: el año posterior al halving trae nuevos máximos históricos.
Y también reconoce que hubo “una reciente caída del precio” que llevó a bitcoin “por debajo de los 70.000 dólares en febrero de 2026”. Es decir, después del máximo de 2025 llegó una corrección fuerte en 2026, precisamente el año que históricamente suele ser bajista.
Por eso, el “pero” del título no es menor. Fidelity no demuestra que el ciclo haya muerto. Lo que muestra es, en el mejor de los casos, que el ciclo podría estar mutando en intensidad.
Su propia conclusión es más matizada de lo que parece a primera vista. La firma no dice que bitcoin haya dejado de tener fases, sino que “los ciclos tradicionales de cuatro años de auge y caída, con máximos explosivos y caídas pronunciadas del 80%, podrían ser cosa del pasado”. La palabra clave ahí es “tradicionales”. Es decir, llegando a la conclusión discute la violencia del ciclo, no necesariamente su existencia.
Bitcoin no cambia sus ritmos por la entrada de nuevos actores
Incluso cuando presenta métricas como MVRV, Múltiplo de Puell o su nueva “Ratio de beneficio/volatilidad”, lo que Fidelity resalta es un mercado “notablemente estable”, “comparativamente restringido” y con “altos niveles de rentabilidad persistentes junto con una volatilidad decreciente”. Nada de eso invalida que bitcoin siga ordenándose temporalmente alrededor del halving, de un año de euforia posterior y de una fase bajista después del máximo.
En otras palabras, puede que el ciclo ya no sea tan salvaje como en 2013, 2017 o 2021. Puede que la institucionalización amortigüe los extremos. Puede que, como dice Fidelity, bitcoin “esté dejando atrás por completo su época de mayor volatilidad”. Pero eso no equivale, al menos por ahora, a poder afirmar que el ciclo de 4 años terminó.
Si se mira el comportamiento concreto de estos últimos años, la secuencia sigue ahí: halving en 2024, máximos en 2025 y caída en 2026. Exactamente lo que el mercado ya había mostrado antes. Fidelity ofrece argumentos interesantes para pensar que el patrón podría suavizarse. Pero los hechos observables, hasta el momento, no muestran un cambio de ciclo. Muestran, más bien, el mismo ciclo de siempre, aunque quizás con modales nuevos.
Para cerrar, viene bien recordar una cita de un editorial publicado por KriptoNoticias el 8 de febrero de 2026: «A lo largo de los últimos meses, muchos decretaron que los ciclos de cuatro años de Bitcoin habían muerto, y que los institucionales eran sus verdugos. Pero la realidad demostró que Bitcoin no cambia sus ritmos por la entrada de nuevos actores. Ahora ellos también vivirán su primer mercado bajista de bitcoin como ha tocado a todos los mortales».


