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Otros analistas proyectan posibles soportes alternativos entre 48.000 y 40.000 dólares.
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La tesis del banco plantea que los USD 59.000 serían un suelo tras una fase de liquidación amplifica
El banco británico Standard Chartered afirmó el 12 de junio de 2026 que bitcoin (BTC) habría dejado atrás el criptoinvierno tras la caída que llevó al activo hasta los USD 59.000, nivel que considera el posible fondo del ciclo.
La tesis fue presentada por el jefe global de investigación de activos digitales del banco, Geoff Kendrick, quien sostiene que la corrección del 53% desde el máximo histórico de USD 126.000 en octubre de 2025 habría marcado el punto de agotamiento del mercado bajista.
En su análisis, el precio actual de bitcoin, cercano a los USD 64.000, estaría consolidando una base tras el episodio de mayor presión vendedora del ciclo, en un contexto donde los flujos de ETF y la liquidez global han pasado a dominar la dinámica del mercado por encima de los patrones históricos del halving.
La tesis de Kendrick se apoya en la lectura de que los USD 59.000 representarían un suelo alcanzado durante una fase de liquidación amplificada por factores externos. En particular, el banco señala que los ETF de bitcoin en Estados Unidos registraron alrededor de USD 5.000 millones en salidas netas desde mediados de mayo, lo que habría intensificado la presión bajista en un entorno de menor liquidez, tal como se observa en el siguiente gráfico.


Parte de esos flujos, según el informe, estaría vinculada a una rotación de capital hacia la salida a bolsa de SpaceX, valorada en aproximadamente USD 1,75 billones, lo que habría forzado a algunos inversionistas a deshacer posiciones en ETF para liberar liquidez. Tras ese proceso, el mercado habría rebotado desde los mínimos hacia la zona actual, interpretada por el banco como una estabilización tras la fase de capitulación parcial.
El concepto de criptoinvierno, entendido como un periodo prolongado de caídas, salidas de capital y contracción de liquidez institucional, sería para Standard Chartered una fase ya concluida. Bajo esta lectura, el mercado estaría entrando en un régimen distinto, donde la evolución del precio depende más de la política monetaria, los flujos hacia ETF y la asignación institucional que de los ciclos tradicionales de cuatro años.
El fin del criptoinvierno: lejos de ser una visión unánime
La visión del banco se contradice con la de otros actores del sector. Parte del mercado considera que el nivel de USD 59.000 aún no constituye un fondo definitivo. Investigaciones de Galaxy Research proyectan escenarios de caída hacia los USD 40.000–46.000, mientras que André Dragosch, de Bitwise, estima que todavía podría producirse una corrección adicional cercana al 20%, con zonas de posible estrés en torno a USD 48.000.
A esto se suma la visión del analista y educador Benjamin Cowen, quien mantiene que el ciclo de cuatro años sigue vigente y que el verdadero mínimo podría formarse hacia finales de 2026 en rangos de USD 30.000–40.000.
En paralelo, un análisis de CryptoQuant añade una lectura más estructural sobre la debilidad de la demanda, tal como reportó KriptoNoticias. La firma señala que el nivel de USD 53.600 —precio realizado de la red— podría actuar como referencia clave en este ciclo, aunque advierte que la demanda total de bitcoin cayó en aproximadamente 652.000 BTC en la última semana, la mayor contracción desde enero de 2022.
Además, sostiene que los ETF, que previamente fueron un motor de demanda, ahora muestran un comportamiento más débil e incluso habrían pasado a contribuir a la presión vendedora neta. En este contexto, CryptoQuant concluye que aún no se observa una capitulación clara, lo que debilita la idea de que el mercado haya formado un piso definitivo.
El debate se intensifica además por el historial del propio Kendrick, quien ha sostenido en ciclos anteriores proyecciones significativamente alcistas para bitcoin —incluyendo objetivos de USD 100.000 para 2024 y USD 200.000 para 2025— que posteriormente fueron ajustadas a la baja por Standard Chartered en función del comportamiento real de los flujos de ETF y la demanda institucional. Esta trayectoria alimenta parte del escepticismo del mercado respecto a la precisión de sus llamados de ciclo.
En este escenario, la tesis de Standard Chartered se sitúa como una interpretación optimista del régimen actual más que como un consenso. Si los flujos hacia ETF se estabilizan y el entorno macroeconómico mejora, el nivel actual podría consolidarse como base del próximo tramo alcista con objetivos hacia los USD 100.000 en 2026. Pero si la debilidad de la demanda persiste y los indicadores de acumulación no se recuperan, el supuesto fin del criptoinvierno podría convertirse únicamente en una pausa dentro de una corrección más amplia, donde el verdadero suelo del ciclo aún no ha sido definido.

