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Meta afirma que el cifrado es inviolable, pero la demanda cita testimonios de supuestos filtradores.
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El caso busca representar a millones de usuarios afectados por posibles fallas de privacidad.
Una demanda colectiva presentada este 24 de enero ante un tribunal federal en San Francisco ha puesto en duda la seguridad de WhatsApp, la aplicación de mensajería más utilizada del mundo. El recurso legal sostiene que Meta, empresa matriz de la plataforma, posee mecanismos para acceder y analizar las comunicaciones de sus usuarios, a pesar de sus campañas publicitarias sobre privacidad.
Los demandantes, un grupo de usuarios de diversos países, según recogió el portal de Bloomberg, argumentan que la empresa ha creado una falsa sensación de seguridad. Según el documento judicial, Meta tendría la capacidad técnica de interceptar mensajes que supuestamente cuentan con cifrado de extremo a extremo, una tecnología que teóricamente impide que cualquier tercero acceda al contenido.
La acusación se apoya en testimonios de presuntos denunciantes internos que afirman que empleados de la compañía pueden visualizar los mensajes. Esta revelación contradice la postura oficial de Meta, que sostiene que ni siquiera ellos poseen las llaves digitales para leer las conversaciones de sus más de 2.000 millones de usuarios.


Por su parte, Meta ha calificado la demanda como «frívola» y carente de sustento técnico.
Repercusiones en la industria tecnológica
La noticia se da dentro de un contexto donde se ha comenzado a avanzar en leyes que socaban la privacidad de los chats. En 2021 Europa aprobó una nueva ley que permitía la vigilancia masiva de aplicaciones de mensajería como Whatsapp, Telegram y Gmail.
El propio Elon Musk ha recomendado el utilizar Signal, una aplicación de mensajería con cifrado extremo a extremo, luego de que Meta confirmara que Whatsapp comenzaría a compartir datos con Facebook. Para el magnate, esto es una afrenta a la privacidad.
Will Cathcart, director de WhatsApp, defendió la arquitectura de la aplicación, asegurando que el cifrado es la base de su servicio y que no existen pruebas que respalden las afirmaciones de los demandantes. El proceso legal se encuentra en su fase inicial, y el tribunal deberá decidir si otorga el estatus de demanda colectiva para proceder con el juicio.


