-
Vitalik planteó la “prueba de abandono”: Ethereum debe funcionar sin sus principales miembros.
-
En febrero pasado, el ex CEO de la EF, Tomasz Stańczak renunció a su cargo.
Los desarrolladores Pablo Voorvaart y Julian Ma anunciaron sus renuncias a la Fundación Ethereum (EF), donde ambos trabajaron durante cuatro años y sus salidas se suman a una serie de bajas en distintos niveles de la organización que se acumularon desde comienzos de 2026.
Voorvaart, desarrollador e ingeniero que formaba parte de los equipos de Devcon y Usecase Lab, explicó su decisión en X este 19 de mayo señalando razones personales: «He decidido irme porque quiero enfocarme en el emprendimiento y en crear nuevos productos».
Ma, investigador de la EF, también indicó su motivo de alejamiento de la organización: «¿Por qué me fui? Los primeros tres años en la EF hice investigación de diseño de mercados. El último año, me enfoqué en trabajo de producto y crecimiento. Realmente disfruto ese dominio y quiero avanzar más en esa dirección».
Al igual que Voorvaart y Ma, Tomasz Stańczak, como lo reportó KriptoNoticias, renunció como codirector ejecutivo de la EF el 13 de febrero. En este caso, no se conoció la razón de su renuncia. Tras la salida de Stańczak, Bastian Aue asumió de forma interina junto a Hsiao-Wei Wang.
Asimismo, el desarrollador conocido como ‘banteg’ en X y perteneciente al protocolo Yearn Finance, compartió una imagen que resume a todas las personas que han salido de la EF recientemente (nombres tachados con líneas rojas).
Banteg sostuvo que «los tres líderes de la EF han renunciado», considerando la salida de los tres desarrolladores principales, Tim Beiko, Barnabé Monnot y Alex Stokes, aunque este último está bajo licencia «sabática», como explicó la EF el 11 de mayo pasado.


La «prueba de abandono» de Vitalik y las salidas de la Fundación
El volumen de salidas reavivó una tesis que Vitalik Buterin planteó el 12 de enero pasado: Ethereum debe superar el «walkaway test» o «la prueba de abandono». Con esto, el cofundador de la red sugirió que la cadena debe seguir funcionando y siendo útil incluso si sus desarrolladores principales decidieran retirarse.
«El valor de Ethereum no debe depender estrictamente de ninguna característica que no esté ya en el protocolo», escribió Buterin. La idea es que el protocolo llegue a un punto de madurez tal que no requiera intervenciones constantes para seguir siendo valioso.
Desde la cuenta de análisis Ethereum Daily interpretaron las salidas como parte de una estrategia planificada y resaltaron que la EF tiene como objetivo «reducir la influencia relativa de la Fundación con el tiempo».
Ryan Sean Adams, inversionista de criptomonedas, fue más directo: «Está claro que el futuro de Ethereum no puede depender de la EF», y llamó a que otras instituciones ocupen ese espacio con foco en el precio del activo.
En contrapartida, Ignas DeFi, un analista del ecosistema, planteó otra lectura en referencia a las renuncias y salidas de la Fundación: «¿Dejaron de creer en Ethereum? ¿El salario es bajo y los competidores pagan más? ¿O simplemente están cansados?», y señaló que el breve paso de Stańczak por la codirección le resultó «especialmente extraño».
Según Ignas, el mandato que la EF habría exigido firmar a sus miembros o retirarse podría ser «la razón real detrás de las salidas», aunque no aportó evidencia que lo respalde.
Lo que la rotación en la EF pone sobre la mesa es si Ethereum está cerca de ese punto de autonomía que Buterin describió, o si la salida acelerada de quienes condujeron el desarrollo técnico en los últimos años es, en cambio, una señal de tensión interna que la organización no explicó. Aya Miyaguchi, que dirigió la EF desde 2018, también dejó la dirección ejecutiva en febrero de 2025, aunque en su caso para asumir como presidenta, un rol más estratégico, en lo que la propia organización presentó como un cambio de enfoque, no una renuncia.


