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El promedio móvil de 7 días se sitúa cerca de -0,005%.
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Los episodios similares en el pasado coincidieron con mínimos locales del mercado.
Las tasas de financiamiento de bitcoin han descendido a su nivel más negativo desde 2023, un comportamiento que en ciclos anteriores ha coincidido con zonas cercanas a pisos del mercado. Este movimiento ocurre mientras BTC se mantiene por encima de los 75.000 dólares, mostrando resistencia pese al sesgo bajista en derivados, según los datos de Glassnode.
El promedio móvil de siete días de estas tasas se sitúa alrededor de -0,005%. Este indicador no corresponde a una comisión del bróker, sino a un pago periódico entre traders dentro de los contratos perpetuos, cuyo objetivo es mantener el precio del futuro alineado con el mercado real (spot).
En la práctica, actúa como un mecanismo de equilibrio: cuando hay más operadores apostando a la baja, la tasa se vuelve negativa y los traders en corto deben pagar a quienes están en largo. Esto refleja un predominio de posiciones bajistas en el mercado. Por el contrario, si la mayoría apuesta al alza, la tasa se vuelve positiva y los largos pagan a los cortos.
De esta forma, más que un simple costo, la tasa de financiamiento funciona como una señal del posicionamiento dominante y del nivel de presión entre compradores y vendedores en el mercado de derivados.


Lo llamativo del contexto actual es que, a pesar de varias semanas con financiamiento negativo -especialmente durante marzo y abril-, el precio de bitcoin ha continuado su recuperación. Desde niveles en la franja baja y media de los 60.000 dólares, ha logrado avanzar hasta aproximarse a los 75.000.
Antecedentes de financiamiento
Este tipo de divergencia no es nueva. A lo largo del tiempo, episodios de financiamiento marcadamente negativo han tendido a aparecer en momentos de tensión o capitulación. En marzo de 2020, durante el impacto inicial de la pandemia, bitcoin cayó hacia los 3.000 dólares en medio de tasas muy negativas.
Más adelante, durante la crisis de FTX en 2022, el mercado volvió a mostrar este patrón, con bitcoin tocando fondo cerca de los 15.000 dólares. En 2023, la turbulencia asociada a Silicon Valley Bank también coincidió con tasas negativas y una caída temporal por debajo de los 20.000 dólares.
La lógica detrás de este comportamiento es estructural: cuando el mercado se inclina demasiado hacia posiciones bajistas, se acumula un volumen importante de apuestas en corto. Si el precio deja de caer o comienza a subir, esas posiciones pueden verse obligadas a cerrarse, generando presión compradora adicional.
En el escenario actual, la persistencia de tasas negativas sugiere que el pesimismo sigue siendo elevado en el mercado de derivados, incluso cuando el precio muestra fortaleza. Esta desconexión puede interpretarse como una señal de que bitcoin está avanzando en medio de la cautela general, con el posicionamiento bajista funcionando potencialmente como soporte indirecto para nuevos movimientos al alza.


