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Desde el 28 de febrero, el precio de bitcoin (BTC) ha mostrado fortaleza en un escenario caótico.
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El conflicto impulsa su uso como moneda alternativa en el sistema financiero global.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está reforzando una idea que Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, resume de forma directa: “comprar bitcoin es como hacer dos apuestas a la vez”.
En un análisis publicado el 14 de abril de 2026 en su cuenta de X, el ejecutivo sostuvo que la crisis geopolítica está poniendo en evidencia dos dimensiones de bitcoin. La primera, que está en tendencia actualmente, es la apuesta a que bitcoin se consolide como “oro digital” y compita con el oro físico dentro del mercado de reserva de valor. La segunda es que, en determinados contextos, también pueda empezar a funcionar más como una moneda.
Para Hougan, el buen comportamiento del precio de bitcoin durante esta crisis geopolítica tomó por sorpresa al mercado. “Bitcoin es un activo de riesgo, y muchos asumían que caería ante un shock geopolítico de aversión al riesgo”, indicó.
Sin embargo, descartó las explicaciones más comunes y fue tajante: “la fortaleza de bitcoin durante esta crisis proviene directamente del conflicto en sí. Entender por qué es fundamental”.
A partir de ahí, desarrolla su tesis. La primera apuesta es la más conocida: “Es apostar a que BTC se convertirá en el ‘oro digital’ y competirá con el oro físico en el mercado de ‘reserva de valor’ de 38 billones de dólares”.


Esta comparación se apoya en varias características clave: BTC tiene un suministro limitado a 21 millones de unidades, no puede ser emitido de forma discrecional por bancos centrales y es resistente a la censura, lo que permite transferir valor sin intermediarios. Además, su política monetaria es predecible gracias al halving, el evento que reduce cada cuatro años la emisión de nuevas monedas y refuerza su escasez con el tiempo.
Pero Hougan introduce una segunda dimensión que, según él, está empezando a ganar peso en el mercado: «algún día, quizás, bitcoin podría actuar como una moneda tradicional».
El propio Hougan lo describe como una apuesta altamente especulativa, ligada a escenarios poco probables dentro de un sistema financiero dominado por el dólar.
Ese escenario empezó a cambiar en 2022, cuando Estados Unidos expulsó a Rusia del sistema financiero basado en SWIFT, lo que llevó a varios países (como Irán y China) a desarrollar infraestructuras alternativas. En ese momento, según el ejecutivo, comenzó a abrirse espacio para activos que no dependan de redes financieras controladas por gobiernos.
En ese contexto, el conflicto con Irán aparece como un punto de inflexión. Hougan menciona un caso concreto: Irán comunicó que comenzaría a cobrar un peaje de 1 dólar por barril (equivalente a 20 millones de dólares al día) en BTC a cualquier embarcación que transitara por el estrecho de Ormuz, hecho que fue reportado por KriptoNoticias.
Pese a esto, el propio Hougan advierte que este tipo de usos también plantea riesgos, como la evasión de sanciones o el lavado de dinero, lo que introduce tensiones regulatorias adicionales.
Más allá de los casos puntuales, el directivo de Bitwise propone una forma distinta de entender el potencial de bitcoin, comparándolo con instrumentos financieros tradicionales: «Las opciones ganan valor cuando ocurre una de dos cosas: o bien mejora la probabilidad de alcanzar el precio objetivo, o bien aumenta la volatilidad del mercado subyacente».
Según su análisis, el conflicto con Irán activó ambos factores al mismo tiempo: aumentó la probabilidad de que bitcoin sea utilizado como moneda y elevó la volatilidad del sistema financiero global.
Esto lleva a una conclusión más amplia sobre su potencial: “Si bitcoin comienza a desempeñar un papel dual, es posible que debamos revisar nuestros objetivos al alza”.
En otras palabras, Hougan plantea que el conflicto en Medio Oriente no solo está reforzando la narrativa de bitcoin como activo de refugio, sino que también podría ampliar su alcance como alternativa monetaria dentro de un sistema financiero cada vez más fragmentado.
Pese al optimismo de Hougan, eso no significa que BTC recién ahora empiece a utilizarse como medio de intercambio. De hecho, desde hace años la moneda creada por Satoshi Nakamoto se usa para pagos, remesas y transferencias internacionales en distintos contextos, especialmente en economías con restricciones cambiarias o alta inflación. Lo que cambia con el conflicto actual es la escala y el tipo de actor que podría recurrir al activo digital.


